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martes, 13 de mayo de 2008

Pizza Party

Toda la vida fui una fanática de reunir gente alrededor de una mesa. Desde chica, cocinaba para todos lo que llegaban a mi casa. Y ahora lo hago imaginariamente, muchas veces al mes, cuando me ataca la nostalgia preparo comidas pensado en quién me gustaría que estuviera en nuestra casa.

Hoy vamos a cocinar pizzas, un plato tan sencillo y divertido como los amigos. Así que manos a la obra.

Pizzas Party

Invitados: 8 personas

Ingredientes:

1- Masa básica

Harina: 1kg.

Levadura seca: 2 sobres de 25 gr.

Aceite de oliva: 3 cucharadas

Sal: dos buenos puñados.

Agua tibia: 500 cc. Aprox

2- Salsa:

Puré de tomate: 2 potes.

Sal y pimienta: a gusto

Azúcar: dos cucharadas

Orégano

Preparación:

Tener un bowl grande a mano, en el mismo colocar la harina, espolvorear la levadura seca y mezclar bien. Agregar el aceite. El agua la saco del grifo, la temperatura no debe quemar pero tiene que estar caliente. En la misma agua disuelvo la sal. Y empiezo a mezclar. Yo lo hago así: realizo un hueco en el centro y empiezo a añadir el agua, voy mezclando con la mano derecha y revuelvo, “agarro” la masa (en este momento engrudo, ya que el resto de la harina esta aún en el borde) y voy acercándome para tomar más harina, así hasta incluir todo. Una vez lograda una masa uniforme la amaso un poco (5 minutos más o menos) y luego la golpeo contra la mesada. La cubro con un paño y la dejo en un lugar que haga calor. Aquí la pongo en la terraza hasta que haya crecido hasta el doble de su volumen. La divido en bollos por ejemplo 4. Los pongo de nuevo en la mesada –espolvoreada con harina- y voy estirando uno por uno con un palo, o en su defecto botella, ya que aquí no tengo.

Coloco cada masa en una asadera con un hilo de aceite y cocino en un horno bien fuerte, que he precalentado un rato (20 min).

La cocino unos 10 min, de acuerdo al horno de cada uno, lo importante es que la masa ya esté despegada de la fuente. Eso significa que ya “hizo piso” y nos quedará crujiente.

Para la salsa: Mezclar todo en crudo y tener separado. Cubrir las masas a medida de que se vayan cocinando. Finalmente cubrir con los ingredientes que elijan.

Ejemplos:

De palmitos y salsa golf: colocar la salsa de tomate un poco más escasa de lo normal. Colocar el queso y el jamón. Llevar al horno hasta que se derrita el queso. Sacar del horno, colocar los palmitos y la salsa golf. Servir.

De queso de cabra y tomates secos: Hidratar los tomates, si es que vienen secos, cortar en tiritas. Cortar el queso de cabra en rodajas y poner los tomates secos. Llevar al horno. Al sacar poner un hilo de aceite de oliva y unas hojas de albahaca.

De cuatro quesos: Colocar el queso mozzarella, el parmesano rallado grueso, el queso azul (o roquefort o gorgonzola) roto con la mano en pedacitos y aquí hay uno espectacular que es el Grana Padanno, también roto en trocitos. Llevar al horno.

De atún: Colocar el queso mozzarella en rodajas, cebolla de verdeo cruda cortada chiquita y una lata de atún distribuida sobra la masa. Si te gustan, unas alcaparras. Llevar al horno hasta que derrita el queso.

Con tomates cherrys y rúcula: Es importante agregar los ingredientes crudos una vez sacada del horno y rociar con oliva.

  • Tips

Para mí lo importante es que la masa una vez leudada debe ser estirada, si la volvés a amasar la masa se pondrá resistente y difícil de manejar. Si esto te pasa, la dejas leudar nuevamente.

sábado, 5 de abril de 2008

Comida canaria: la simpleza de la exquisitez.


Foto de Lancastrian

Nunca deja de sorprenderme como cada pueblo echa mano a lo que tiene cerca y lo transforma en maravillas gastronómicas. Las Canarias son siete islas con plataneros, pescados, cabras y mucha imaginación.

Uno de los primeros sabores que mi paladar reconoció como canario fue el amogrote. Apenas llegados comimos en la Palza del Príncipe de Santa Cruz, es un barcito divino, con comida simplona pero creativa, todo tiene su vueltita.
A pesar de que al principio todo nos parecía carísimo nos dimos ese lujo. Nos sentamos y pedimos un poco de cada cosa. El amogrote quedó en nuestro recuerdo como algo difícil de describir pero muy rico. Con el tiempo supe que su origen es "gomero" (de la isla de La Gomera) y su realización aparentemente fácil es un secreto bien guardado.
Con la cocina de canarias me pasa justamente eso, es como que todos los platos aparentan una simpleza que oculta gran perfeccionamiento. La papas arrugadas: son papas maravillosas que tienen aquí, sólo comparables, a mí entender con las peruanas. Papas pequeñas, cremosas, de colores, sabrosas. Ellos las hacen "arrugadas", en algún momento esta cocción se hacía con agua de mar, pero como todo, ahora se hace con agua y una buen puñado de sal gruesa marina. La ciencia es que el agua no debe cubrir las papas, éstas se dejan hervir hasta que el agua se haya evaporado, se dejan unos segundos agitando la olla para que la sal se les pegue a la cáscara. Al momento de comerlas dicen, hay que pelarlas, para mí, lo mejor está en la piel. Pero lo más exquisito de estas papas es que las sirven con "mojos" y en mi boca esa mezcla de la papa untuosa y la expresividad del mojo se unen para hacerme feliz. Las sirven en casi todos los restaurantes generalmente acompañando pescado. Son imperdibles.
Bien, ahora como hacer un mojo medianamente digno es toda una ciencia, aquí los venden como la mayonesa, en todos lados. Los hay verdes, rojos picantes y suaves, de almendras, de zanahoria y segurante algunos más. De los que he probado el que más me gusta es el "palmero" (de la isla de La Palma).
Uno de los platos típicos es el Conejo al Salmorejo que apenas consiga una buena receta la subiré. Otro apartado merecen los postres muchos con plátano que son memorables.
Recetas:

Mojo canario picón

Ingredientes:

1 vaso de aceite,
3 cucharadas de vinagre,
2 dientes de ajo,
una o dos pimientas piconas (chiles rojos frescos),
1 pimiento morrón grande asado,
unos cominos,
sal.

Preparación:
Asar un pimiento rojo, quitar la piel, poner el vaso del mixer junto con los ajos, los ajíes, la sal gruesa y unos granos de comino. empezar a licuar, ir agregando un hilo de aceite para emulsionar. Agregar el vinagre y rectificar el sabor. Conservar en la heladera en frasco cerrado.


Receta del Almogrote:

Hay que elegir un queso muy curado (200gr), por supuesto aquí lo hacen con unos quesos espectaculares que tienen, se ralla y se pone en la licuadora o el mixer con un diente de ajo, una pimienta picona o chile rojo y medio tomate, sal, pimienta y un chorrito de aceite. Debe quedar de la consistencia de un paté. Hacer tostaditas y servir. Al tene run sabor tan penetrante pide a gritos una buena copa de vino tinto, por ejemplo una copa de Dominguez Cuarta Generación. Este es un vino canario de Tacoronte Acentejo con paso por barrica.

martes, 25 de marzo de 2008

Cocina para enamorar




Siempre me gustó jugar con esa ventaja. Sabía, desde muy pequeña que tenía un arma poderosísima. Podía enamorar con la comida. Descubrí sus efectos cuando tenía 7 años, mis hermanas mayores utilizaban mis artilugios para seducir a sus novios. Ellas me pedían que cocinara para ellos; por supuesto que los laureles nunca eran para mí. De grande lo volví a hacer para amigas perdidamente enamoradas de sus hombres y con pocas dotes culinarias o demasiada presión. Yo huía por la puerta trasera como el amante furtivo. Qué placer cocinar con un objetivo concreto y claro: que el comensal se derrumbe a los pies de la dama.
Luego lo hice para clientas, para la familia, para mi amor.
Cocinaba para una clienta que luego terminamos siendo muy amigas. La primera cena ella acudió a mí por su inseguridad frente a un público de sibaritas muy difícil de conquistar. En esa noche ella quiso fingir haber preparado la comida y finalmente me hizo salir a recibir los aplausos.
La cocina para enamorar es un arma peligrosa y que no debe usarse a la ligera. Cuando conocí a mi pareja, al tiempo creí que ya era merecedor de estos artes. Me pasé todo el día metida en la cocina, haciendo, pensando, destrozando. Me sentía igual de insegura que cualquiera de mis amigas cuando me pidieron que cocinara por ellas.

Así es el amor, un temporal.
Decidí y cambié el menú unas 6 veces hasta que finalmente me decidí.
Este el menú que serví aquella noche en su casa hace tres años.


Entrada: Camembert caliente con ensalada de hojas verdes, vinagreta de damascos y almendras.

Este plato es facilísimo. Se prepara una ensalada con rúcula y lechugas distintas. Yo simpre corto las hojas verdes a mano porque con cuchillo se oxidan. Armo una vinagreta muy simple con aceto, oliva, sal y pimienta a la que agrego unos damascos en trocitos pequeños.

Pongo el queso en el horno unos minutos hasta que se infle. Lo retiro y monto el plato con dos cuartos de queso, la ensalada y una tostada muy fina.

Primer plato:

Cuando de hombres tradicionales se trata un lomo de ternera jugoso y bien condimentado nunca falla. Aquella noche hice unos medallones de lomo con salsa criolla y papas fritas.

Postre:

Aquí la pasé mal de verdad hice un volcán de chocolate, pero debido al desconocimiento de su horno se coció demasiado. Tampoco quedó mal, fue como un bizcocho “sin el centro líquido”. Con helado es espectacular. No porque lo hayamos visto en mil cartas deja de ser un postre alucinante. Cualquier cena que se precie de romántica debe terminar con chocolate.


Aquí la receta para 4:

chocolate semiamargo de buena calidad 125gr.

manteca 150 gr.

yemas 3 ud.

azúcar 100 gr.

harina 60 gr.

cacao amargo 30 gr.

claras 3 ud.

Preparación:

Derretir a bañomaría muy suave el chocolate con la manteca. Dejar entibiar.

Aparte, batir las yemas con el azúcar a "punto letra" (se puede dibujar una letra con el batidor). Agregar el chocolate derretido (chequear que esté tibio, tiene que bajar un poco la temperatura) y mezclar con movimientos envolventes.

Aparte, tamizar la harina y el cacao y sumarlos al batido anterior.

Por último, batir las claras a nieve e incorporarlas con movimientos envolventes.

Distribuir la mezcla en moldes de flan enmantecados y enharinados, llenar con la preparación las tres cuartas partes de los recipientes y cocinar en horno fuerte (200ºC) durante 5-7 minutos.

lunes, 10 de marzo de 2008

Ceviche: Suspiro limeño o delirio peruano.



Cuando empiezan los días de calor y mi casa se llena de olor a mar mi corazón vuela a Lima. Se escapa por una ventana y me deja en plena capital peruana con una maleta inmensa, muy poco dinero y mucho ceviche por probar.
Ceviche, cebiche, crujir en la boca llena de sal, pescado, pimientos y cebolla colorada.

Ceviche peruano para 4

Pescado fresco, 500 gr.
Pimiento verde, 1 ud.
Pimiento rojo, 1 ud.
Cebolla colorada, 1 ud.
Cilantro, un puñado.
Sal de mar, cant. necesaria.
Aceite de oliva, c/n.
Jugo de 1 lima.
Jugo de 1 limón.
Pimienta negra recién molida, c/n.
Ají jalapeño, 1/2 o unas gotas de tabasco.
Dados de pala (aguacate) para decorar.

Cortar el pescado en bocados pequeños, picar el cilantro pequeño, los pimientos en brunoise (cuadrados muy pequeños) y la cebolla en juliana. Colocar en una fuente todos los ingredientes junto con el jugo de los cítricos, la sal, la pimienta y el ají picado lo más pequeño posible. Decorar con la palta, servir en copas. Dejar macerar 15 minutos.
Lo increíble de este plato es que con pocos ingredientes, lo que sucede apenas ellos se encuentran y conjugan es maravilloso.

El ceviche es maravilloso como aperitivo para comerlo en la terraza imaginando que en frente rompen las olas. Tomar una copa de vino blanco y poner de fondo a Joao Gilberto.
Qué más se le puede pedir a la vida.

Para quienes se impresionen con el pescado crudo pueden hacerlo con langostinos cocidos e incluso con kanikamas, no es lo mismo pero pero es nada.


Comida Thailandesa: Receta y maridaje

Si hay algo que me pierde es un buen curry thailandés. Cuando vivía en la Argentina lo vi hacerlo a la gran Narda Lepes y de ahí no paré de innovar. Y cuando digo innovar es real, en Mendoza no se consiguen pastas de curry preparadas, por lo tanto, uno tiene que hacer su propia pasta de curry. En mi casa de allá, tenía una petite huerta llena de hierbas aromáticas que adoraba y cuidaba. De ella me valía para estas mezclas casi alquímicas. Yo hacía pasta verde y roja, y cada una, a pesar de compartir gran cantidad de ingredientes, tenía su propia personalidad.
Cuando me vine a vivir a España lo hice para administrar un restaurante thailandés y japonés y ahí me terminé de enamorar de esta cocina. La comida thai tiene varios puntos que la hacen original y única, puntos que superan ampliamente mi curry amateur y mendocino.
Y aunque mi curry de aquellas macetas poco tenía que ver con el original, hay veces que todavía lo hago como lo hacía en aquel entonces.


Intento de Curry verde de pollo

Lo primero que se tiene que hacer es la pasta, por supuesto que si tiene un mercado oriental lo mejor es adquirir la pasta de curry verde.

Para la pasta:

Pimientos verde 2 ud.

Perejil, un puñado.

Cilantro, 3 puñados.

Ají picante, 1 pequeño.

Semillas de mostaza, una cucharada de café.

Semillas de coriandro, una cucharada de café.

Semillas de hinojo, una cucharada de café.

Cebolla de verdeo, o cebolleta, 3 ud, con la parte verde.

Ciboulette, un buen puñado.

Ralladura de medio limón.

Todo esto lo coloco en el vaso del mixer y lo voy emulsionando con aceite neutro (de girasol), la pasta debe quedar bien espesa por lo tanto no agregar demasiado líquido.

Para el curry:

400 gr. de pechuga de pollo

1 lata de leche de coco.

Azúcar, cantidad necesaria.

Jugo de 1/2 limón.

Salsa de pescado, un dash.

Arroz jazmín para acompañar.

Una vez preparada la pasta se cortan las pechugas de pollo en bocados y se doran en una sartén, se agregan 5 cucharadas de la pasta de curry y se cocina un poco hasta q dore. Se agrega la leche de coco y se deja reducir un poco, no debe consumirse totalmente. En este tipo de cocina no se usa la sal, en cambio se utiliza la salsa de pescado, es un “dash” o sea un chorrito. Y se le agregan 2 cucharadas de azúcar y un buen chorro de limón. Probar y ajustar el sabor.

Lo especial de estos platos es que deben ser salados, dulces, picantes y ácidos al mismo tiempo.

El arroz jazmín es un grano delgado y largo súper aromático, se hierve y se utiliza para acompañar el curry.

Este es uno de mis platos favoritos y cada vez que lo preparo o como, me hace inmensamente feliz porque me trae a mis amigas y las sienta a mi mesa imaginaria.

Maridaje:

En Mendoza lo acompañaría con un torrontés como el “Flor de Torrontés” de Lurton, en España con algún Albariño, como el del Fillaboa.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Receta y maridaje: Mollejas grilladas con ensalada de hojas verdes y vinagreta de miel

Esta es quizás una de las recetas que más me han acompañado en cenas de amigos, herencia de una de las cocinas por la que pasé, me las llevé e inevitablemente siempre alguien las reclama y debo sacarlas de la memoria para llevarlas a la mesa de todos ustedes.

Receta para 4 personas
Tipo de comida:
entrada
Ingredientes:
Mollejas de ternera: 600 gr.
Granos de pimienta negra
Hoja de laurel
Aceite de oliva: 4 cucharadas
Aceto balsámico 1 cucharada
Sal: c/n
Pimienta negra recién molida: c/n
Una cucharada de miel
Hojas de diferentes lechugas
Tomates cherry para decorar

Modo de preparación:
Colocar las mollejas en una olla con agua fría, los granos de pimienta, la hoja de laurel. Colocar en el fuego y dejar cocinar 5 minutos desde el inicio. Dejar enfriar en el misma agua. Una vez frías quitar la película que las recubre y cortar en rodajas de 1 y 1/2 cm. Aproximadamente. Mientras tanto limpiar las hojas verdes bajo el chorro de agua, o bien colocarlas en un bowl con agua y unas gotas de vinagre. Enjuagar y dejar secar.
Preparar la vinagreta en un bowl pequeño o una taza. Colocar primero la sal y la pimienta, el aceto y la cucharada de miel, mezclar con un tenedor e ir agregando el aceite hasta emulsionar. Dejar separado.
Calentar una sartén a fuego fuerte, colocar una pequeña cantidad de aceite de oliva y colocar las ruedas de mollejas salpimentadas hasta que se doren; dar vuelta y hacer lo mismo del otro lado.
Rociar la ensalada con la vinagreta.
Colocar las mollejas en la bandeja que se servirán, colocar la ensalada en un costado, decorar con lo tomates cherrys en mitades.

Maridaje:
En la Argentina, este plato lo serviría con un Punto Final.
En España lo acompañaría con un Abadía Retuerta Rívola.


Muchas gracias a todos lo que me han hecho llegar sus cariños, comentarios y felicitaciones.
A quienes me exigieron las recetas aquí van.